Emma no había podido concentrarse en nada desde la conversación con Damián.
Cada sonido en la mansión la ponía alerta. Cada paso en el pasillo le aceleraba el pulso. Había pasado la tarde revisando los mismos documentos tres veces, sin lograr retener ni una sola línea. Las palabras de Damián seguían resonando en su cabeza como un eco persistente.
“ No todos encuentran a alguien dispuesto a ayudar tanto.”
Sabía que no había sido una pregunta inocente. Había sido una sonda. Y ella, aunque había i