Damián nunca había sido una persona paciente.
Pero sí era observador.
Y cuando algo llamaba su atención, rara vez lo dejaba ir hasta encontrar una respuesta.
Por eso, durante los últimos días, había comenzado a hacer preguntas.
Nada demasiado evidente.
Nada que levantara sospechas.
Simplemente conversaciones. Comentarios casuales. Pequeñas piezas de información aquí y allá.
Y poco a poco... el rompecabezas comenzaba a tomar forma para El.
Aquella mañana se encontraba en una de las oficinas de l