— Vaya... No esperaba encontrarlos aquí.
Los dos giraron la cabeza al mismo tiempo. Bruno acababa de llegar a la mansión, caminando con esa actitud relajada y confiada que lo caracterizaba.
Llevaba un traje gris bien cortado, pero se había aflojado la corbata. Observaba la escena con una expresión sospechosamente divertida, como si hubiera captado todo en una sola mirada.
— Creo que llegué en un momento interesante... —comentó, arqueando una ceja con picardía.
Emma deseó desaparecer en ese ins