Damián permaneció inmóvil detrás de la puerta entreabierta del despacho de patricia.
No había entrado... Ni siquiera tenía intención de hacerlo... Pero entonces escuchó su nombre... Y se detuvo.
— La prensa no deja de insistir con el tema del heredero —decía Patricia con evidente cansancio. — Ya es momento de dejar las cosas claras.
Damián tensó ligeramente la mandíbula.
Dentro del despacho, Patricia caminaba lentamente mientras hablaba por teléfono.
— Alexander será quien continúe con todo.