Sara y Aarón llegan a la mansión, ella se baja apresuradamente. Era una tortura venir junto a él y no golpearlo. Su mirada lascivia la molestaba, pero lo que más le preocupa es la situación de Fabricio y Paolo. Casi al mismo tiempo llega el auto de Charlie, quien mostraba una expresión de inquietud.
—¿Dónde están? ¿Tú estás bien? ¿Cómo fue que paso ese ataque? —Charlie revisa Sara.
—¡Ella está bien, no exageres! —Aarón pasa en medio de ellos, separándolos, con un poco de molestia.
—¡Tú siempr