Sara llegó y le ha hecho recuerdos y recuerdos, pero se siente muy feliz porque enterró a su nana junto a su padre y los presentó a sus hijos. Lloro ante la tumba de su padre, se sintió nuevamente la niña inocente e inofensiva.
—Mi querido padre, cuanto te he extrañado, no pensé que volvería a estar frente a tu tumba de nuevo, aquí estoy de nuevo, quiero que sepas que tengo una familia, dos preciosos hijos y marido que ahora me ama. No sé si agradecerte o reclamarte por lo pronto que me dejast