Aarón se fue muy pensativo después de la reacción de la mujer, algo en ella le hizo recordar a Sara, pero se sacude la cabeza, porque ellas son muy diferentes de cuerpo y carácter, no tienen nada en común, se estaba volviendo loco de siquiera imaginárselo.
—¡¡Con su permiso!! Me mando a llamar, patrón.
—Ten esta llave, abre la habitación para la mujer que está con Charlie.
—No comprendo, usted tiene prohibido la entrada a esa habitación, y ahora se la quiere dar a esa mujer.
—Te he dado una orde