Haidar salió de su oficina y subió a su auto. Inicialmente, planeaba dirigirse a su casa para reunirse con Brenda, pero una llamada repentina lo hizo cambiar de rumbo. Era su tía Aisha, quien con su voz cálida, lo invitaba a cenar a su casa.
—Haidar, me hace mucha ilusión que vengas. Al menos comparte una comida con nosotros. Antes solías venir con frecuencia y ahora apenas lo haces. Entiendo que tengas más responsabilidades, pero me gustaría que por favor cenemos juntos esta noche. Y si es pos