Tras finalizar la rueda de prensa, Haidar se dirigió directamente a su oficina en la empresa. Aún con su declaración en la cabeza, pero sentía que, al menos por el momento, había hecho lo necesario para defenderse. Cerró la puerta detrás de sí y dejó escapar un largo suspiro mientras se dejaba caer sobre su silla giratoria de cuero. Se llevó las manos al rostro por un momento, como si intentara ocultarse de todo el desastre que lo rodeaba.
Un leve golpe en la puerta lo sacó de sus pensamientos