Haidar se sintió presionado al confesar la verdad a su mejor amigo. Ya no podía seguir ocultándole lo que estaba pasando. Con el corazón acelerado, finalmente se decidió a hablar.
—La razón por la que me desmayé en la oficina y por la que fui trasladado al hospital no solo se debe al estrés. Tengo un tumor cerebral —informó, dejando caer la bomba.
Jamal abrió los ojos, completamente sorprendido ante la confesión de su amigo. Era algo inesperado, y el peso de la noticia lo dejó aturdido.
—¿Estás