Mónica se había sentido cada vez más distante de Dylan desde el incidente con Karla. Era como si una pared invisible se hubiera levantado entre ellos, a pesar de vivir bajo el mismo techo. Cuando Dylan le preguntó si se iría con él al trabajo, Mónica respondió con cautela.
—Puedo tomar el autobús como siempre o pagar un taxi.
Pero esta vez, Dylan no se marchó. En su lugar, detuvo a Mónica agarrándola del brazo y la miró directamente a los ojos. Mónica sabía que había ll