—¿Encontraron su foto? —dijo ella, asombrada.
—No fue fácil, algunos coinciden con los cuerpos, pero necesitamos que nos confirme cuál es él, para buscar el cuerpo a quién le pertenece y así garantizar que él ya no esté —dijo y la castaña miró el piso, triste—. Esto podría salvar muchas vidas, señorita Morrison.
—Le aseguro… que él ya no estaba —expresó cabizbaja y suspiró, para mirarlo de nuevo—. Si identifico la foto y ustedes usan para identificar los cuerpos que tienen, ¿podrán enterrarlo y