Capítulo 7: Helado, película y pijama feo.
Con el corazón destrozado, pero en pie, así es como Vania llega a Roma. El hombre de la cicatriz, quien se llama Bernard, es quien personalmente se encarga de llevarla a la casa de su amiga.
—Muchas gracias, por favor dígale a Ulises que no tendré nunca cómo pagarle lo que hizo por mí.
—Yo le daré su recado, señorita, que tenga una buena noche.
Ve al hombre partir de allí, mientras que ella se enfrenta al edificio en donde su amiga vive junto a su hermano. Suspira para darse el impulso que nece