Capítulo 8: Una mentira que llama al rencor.
Para Mateo la noche se hizo eterna, el saber que Vania conoce la verdad y no haber estado allí para desmentir las palabras de Galeia lo está volviendo loco.
«¿Y cómo pensabas desmentir a tu esposa? Porque en verdad lo es», su consciencia lo incordia a cada momento con ese pensamiento. Pero ya estaba solucionando aquello, esa mujer dejaría de ser su esposa y sería libre de casarse con su niña hermosa.
Para cuando el sol sale, se mete a la ducha recordando la manera en que los dos se amaron en cu