Mundo ficciónIniciar sesiónHera quita su mano y vuelve a tomar asiento. Mientras tanto, Mateo no puede dejar de observar a la mujer.
Es idéntica… no, idéntica no.
Su cabello es rubio largo, liso, es hermoso, pero no es como el de su Vania. Aquellos ojos no son como los ojos ámbares que conoció aquella noche, estos son azules y fríos, sin ningún rasgo de sentimiento. Aquella nariz no es la nariz respingona de su niña. No. Es muy diferent







