Capítulo 34: Un reencuentro que causa chispas.
Para Alina la voz de Ulises es inconfundible, con aquel tono grave que la hace estremecer por completo, capaz de hacerla sentir como ningún hombre ha logrado ni siquiera tocándola. Recupera la cordura y recuerda que ha tratado de mantenerse alejada de él todos esos años, así que decide comportarse como siempre.
—¿Cómo…? ¡¿Cómo rayos tienes mi número?!
—¡No me cortes, te llamo por Vania! —le dice a la carrera y Alina no puede evitar saltar de su cama, en donde hace diez minutos se ha metido.