Capítulo 35: Despertando un corazón dormido.
Luego de ir a la cocina para pedir el desayuno para todos, Ulises sube con una boba sonrisa, pero al llegar a la habitación de Vania se queda a un lado de la puerta porque ellas están hablando y le llama la atención lo que Alina dice.
—Sí, también, pero no quiero que pases por lo que yo tuve que pasar, es demasiado doloroso. Que sea hijo del hombre que amas y que resulta ser un completo imbécil, no te hace querer menos a ese bebé, lo sé por experiencia…
«¿Por experiencia?», se pregunta mental