Capítulo 33: De indecisiones y desamores.
A Vania le pesa más el corazón roto que lleva a cuestas que la maleta, pero aun así sigue su camino hasta la villa de al lado, en donde sabe que Ulises la atenderá y la ayudará a seguir adelante.
El dolor en la espalda baja se ha trasladado peligrosamente a su vientre y eso la tiene aún más nerviosa. Camina y camina, sin parar ni mirar a los costados, hasta que ve un auto salir de la villa y se queda parada allí para hacer señas.
Ulises no se ha quedado tranquilo, desde que dejó a Vania en su