Capítulo 13: Un beso robado… y una fotografía.
Abre los ojos con pesadez con el sonido de la alarma, que la saca de la cama, la mete a la ducha, alista sus papeles y sale a buscar un trabajo más decente.
Para esconder sus ojeras, se puso un maquillaje suave que en verdad la hacer ver hermosa, al menos eso la hace sonreír mientras va en el autobús a la zona del centro de Roma. Va a los distintos organismos estatales en donde podría encontrar algún trabajo, hasta que encuentra un aviso en una cafetería.
Entra animada, pregunta por el aviso