Mateo mira por la ventana de su departamento, con las manos en los bolsillos dejando que aquel café se enfríe sobre la mesa de su comedor. La visión de Vania siendo besada por aquel hombre no ha dejado de atormentarlo minuto tras minuto, diciéndole que tal vez sea lo mejor para la muchacha, tener un hombre que la aprecie más de lo que él podría… pero sencillamente no puede.
—Señor, aquí está el informe completo de la señorita —Laius deja una carpeta sobre la mesa, mientras que Mateo se gira co