Capítulo 32. Placer y anticipación.
Juliette Moreau
Tener a Aston Myers entre mis piernas no es nuevo, pero sigue sintiéndose abrumador.
Ese control que ejerce a toda hora, en su vida, en su trabajo, también lo extrapola al placer. Con sus manos aguantando firmemente mis muslos para que no los cierre, y su boca moviéndose con agilidad entre mis pliegues, puedo decir que en este instante me estoy derritiendo de necesidad y ansias.
Todo el cuerpo me tiembla, no puedo controlarlo. Mis manos están perdidas entre las hebras sedosas