La actitud diferente de Mike hacia Oscar fue totalmente inesperada, teniendo en cuenta que éste no era más que el propietario de un pequeño bufete de abogados.
Mona estaba conmocionada. Había pasado de no creer en lo absurdo a estar desorientada y luchar por su vida en sólo dos horas.
Los estruendosos métodos de Oscar y Mike la dejaron sin palabras mientras exponían sus diversos delitos...
Su velocidad, precisión y crueldad ayudaron a Mona a comprender lo que significaba estar en la cima de la cadena alimentaria.
Mona tragó saliva. Su rostro palideció y miró a Katherine con inquietud.
Mona ya no era arrogante como antes, sino que se había transformado completamente en un manojo de nervios.
¿Quién era Katherine exactamente?
—Muy bien, Sra. Barton, tiene buena conciencia de sí misma —dijo Mike, volviendo a sentarse elegantemente con una sonrisa en la cara, y esta vez, su mirada se posó en Katherine.
Al darse cuenta, Oscar preguntó de repente: —¿Tienes algo más que decir?
Sus palabras ib