Sus miradas se cruzaron.
—Te dije que dejaras a Anthony, pero insististe en entrar en nuestras vidas, Katherine... Mereces morir. Me pregunto por qué Anthony no los mató a ti y a tu hijo aquel día. Si lo hubiera hecho, tu madre no habría muerto, y tu hijo tendría a alguien que le hiciera compañía en el infierno.
Sofía se acercó a Katherine, hablándole en tono despectivo cerca del oído.
Sus palabras fueron extremadamente crueles.
—No intentes provocarme con esas cosas. ¿Crees que sigo siendo la