Nicole condujo a toda velocidad, rogando a los cielos porque su madre estuviera bien y sin importarle lo que Henry pudiera hacerle a ella.
Y aunque en el fondo ella sí estaba bastante asustada, eso no la detuvo cuando casi tumbó la puerta de la casa de sus padres.
— ¡Señora…! — La sirvienta que abrió, la observó escandalizada.
— ¿Qué?, ¿es Nicole? — La tenue voz de Olivia se escuchó al fondo, Nicole casi corrió hacia donde se escondía su madre.
— ¡Mamá! — Gimió Nicole cuando la tuvo al fren