Tabitha lloriqueaba en el suelo, su rostro se veía algo pálido y se aferraba con fuerza a su vientre, parecía que no podía levantarse.
Apenas escucho su voz quebrada, Walter volteó los ojos con hastío.
— ¡No creas que vas a seguir consiguiendo algo de mí con eso..! — Gritó Walter, girándose sobre los talones para verla a la cara, Tabitha se impresionó ante semejante grito. — ¡Escúchame bien porque no lo pienso repetir y no me volveré a contener la siguiente vez, no quiero volver a verte nunca