Mundo ficciónIniciar sesiónNo había oscuridad. No había luz. No había arriba ni abajo, ni peso, ni el frío punzante de los Alpes suizos. La noción misma de la física tridimensional se había disuelto en el instante del destello.
Solo quedaba… estructura.
Elena abrió los ojos lentamente, pero la informaci&oa







