43. SIN TEMOR
Avril
Mi corazón latía desbocado.
Me encontraba en el salón del parlamento del hotel. Habían sido invitados todos los comisionados, concejales, gerentes y accionistas mayoritarios. Entre ellos estaba el señor Wang, el más importante de todos, quien había colaborado con una generosa suma de dinero desde hace diez años.
Los nervios me estaban consumiendo.
Pero el mensaje que recibí ayer…Ese mensaje me dio la fuerza que necesitaba y no pienso rendirme.
Sebastián estaba frente a todos, con una sonr