Cap. 120: En busca de la verdad.
El suave sonido de los pájaros en el jardín acompañaba la tranquilidad del cuarto donde Gertrudis descansaba. Renata entró con cuidado, cerrando la puerta detrás de ella. Gertrudis estaba despierta, recostada contra las almohadas, y aunque sus ojos parecían cansados, había una claridad en ellos que no había visto antes.
Renata se acercó con pasos lentos y tomó asiento junto a la cama. Aunque las dudas seguían vivas en su mente, algo en su interior le decía que necesitaba escucharla.
—¿Cómo te s