Cap. 119: La situación de Chiara.
Al día siguiente, el abogado de Ángelo llegó a la mansión. Era un hombre de mediana edad, con un aire profesional y sereno que lo hacía parecer imperturbable incluso frente a los casos más complejos. Ángelo lo recibió en el despacho, acompañado de Renata, quien permanecía de pie con los brazos cruzados, observando con atención.
—Gracias por venir tan rápido —comenzó Ángelo, sentándose detrás del escritorio con un gesto de incomodidad debido a su herida.
El abogado asintió y sacó una libreta, li