Ocho meses después en algún lugar de Canadá…
El llanto de un bebé se escuchó en la noche más hermosa del año. Diciembre trajo, en plena Nochebuena, la mayor alegría a la vida de Valeria: su hijo, Liam. El pequeño era un guerrero que sobrevivió a la hecatombe nuclear en la que se había convertido la vida de su madre en un momento trágico; era la esperanza que ella se llevó consigo y por la que luchó para que su existencia fuera digna y sin tropiezos.
—Quiero que estés consciente de que te buscar