El rugido de los motores de los vehículos blindados cortaba el aire denso de la montaña mientras la caravana se alejaba de la hacienda. Dentro del primer vehículo, un SUV de chasis reforzado y cristales oscurecidos, el silencio era casi absoluto, solo roto por el tecleo frenético de George en su dispositivo de mano y los pequeños gruñidos de Liam, que jugaba con un dinosaurio de goma verde sobre el regazo de Valeria.
Valeria no podía dejar de mirar por la ventanilla trasera. La hacienda, el úni