—No hay mucho más que contar. Para mi sorpresa, Mari me dijo que había tenido un problema con unas de las secretarias y que ya no quería trabajar para Empresas Rivas. Renunció y regresó conmigo. En aquel entonces, yo había regresado a la universidad y pasaba poco tiempo aquí. De cualquier modo, no logré que me dijera por qué había abandonado un trabajo que tanto le gustaba. Dos meses después, estaba embarazada —los ojos de Sofía se endurecieron mientras describía cómo su hermana le había dado l