Términos y condiciones.
Antes de poder cruzar el umbral de su casa esa mañana, Kateryn fue interceptada por su padre. Arthur lucía completamente alterado, con el rostro desencajado por el pánico del embargo inminente, exigiéndole soluciones a gritos. Kateryn, sin embargo, no se inmutó ante su histeria. Lo miró con una frialdad implacable y lo puso en su lugar sin vacilar.
—Eso lo hubieras pensado antes de poner la casa en riesgo con tus apuestas —le soltó, con una voz cortante que congeló al hombre—. Si perdemos est