Plan estropeado.
El restaurante era conocido por su iluminación tenue y su atmósfera de absoluta discreción, pero para Kateryn, en ese momento, se sentía como un escenario bajo reflectores.
El Sr. Vargas acababa de reírse de un comentario que ella hizo sobre la estructura de un edificio cuando el aire del lugar pareció cambiar de temperatura. El vello de su nuca se erizó con esa frecuencia que solo emitía Sebastián Blackwood.
Sin embargo, ver a Alexander a su lado fue lo que realmente le dio un vuelco al es