El viaje de regreso fue el polo opuesto al de ida. Esta vez, Kateryn no permitió que hubiera espacio para miradas cruzadas; se sentó en la parte trasera del jet, sumergiéndose en una conversación técnica con Elena y Marcos que duró todo el vuelo.
Sebastián, sentado al frente con Valeria, sentía que el silencio de Kateryn le taladraba la nuca. Ella lo estaba borrando de su mapa, y eso lo enfurecía más que cualquier insulto.
Al aterrizar, la brisa de casa recibió al equipo. Sara ya esperaba en