12. Gesto Azul
Diez días habían pasado desde que la "Triple Corona" se convirtió en la cadena que arrastraba a Kateryn. La oficina de diseño se había transformado en una burbuja donde el tiempo no existía, solo el grafito, el papel y el sonido rítmico de los pasos de Sebastián Blackwood.
Kateryn se frotó los ojos, sintiendo que sus párpados pesaban como plomo. La luz blanca de los flexos le devolvía un reflejo ajeno en el cristal de la ventana: ojeras profundas, la piel pálida y el cabello recogido en un mo