POV: Catalina
Mi teléfono vibraba.
No el seguro. El personal. El que había recuperado después de la falsa alarma de los forenses.
DANTE (Llamando).
Lo miré.
El nombre brillaba en la pantalla como una promesa de salvación.
Mi cuerpo, que aún recordaba el calor de sus manos en el parking, gritaba que contestara. Que le dijera que sí. Que le dijera que me esperara.
Pero mi mente... mi mente veía otra cosa.
Veía a los hombres de Rashid con barras de metal. Veía un accidente de coche en una carreter