POV: Seraphina
La terraza superior de la Ópera de Dubái flotaba sobre la ciudad como una balsa de oro en un mar de oscuridad. La vista del Burj Khalifa iluminado era un recordatorio constante de quién mandaba en la ciudad, pero esta noche, el aire no olía a éxito. Olía a Dom Pérignon, a humedad del Golfo y a la codicia desesperada de hombres que quieren ser más ricos de lo que Dios permite.
Seraphina Benedetti cruzó las puertas de cristal.
No caminaba; se deslizaba. Llevaba un vestido de seda r