POV: Catalina
El despertador digital proyectaba las 06:00 en el techo de escayola, un resplandor rojo sangre en la penumbra azulada del dormitorio principal.
No me moví. Llevaba una hora despierta, inmóvil como una estatua de mármol, observando cómo la primera luz del amanecer se arrastraba por las sábanas de seda gris perla hasta tocar la espalda desnuda de Khalid.
Dormía boca abajo, ocupando tres cuartas partes de la cama King Size, con los brazos extendidos como si quisiera abarcar todo el espacio, incluso en la inconsciencia. Tenía los puños cerrados bajo la almohada. Incluso en sueños, estaba peleando. Incluso en sueños, estaba agarrando algo para que no se lo quitaran.
Me senté en la cama despacio, controlando el crujido del colchón con la precisión de una ladrona de cajas fuertes.
Hace una semana, despertar aquí me habría provocado náuseas. Habría sentido el peso de las paredes cerrándose sobre mí, la asfixia de saber que mi día estaría dictado por sus caprichos. Habría c