POV: Catalina
La Gala de la Fundación Al-Rasheed era un océano de seda, diamantes y mentiras.
Khalid estaba en el escenario, dando un discurso sobre "el futuro sostenible".
Hablaba de integridad. De transparencia.
Desde mi mesa, lo miraba y sentía ganas de gritar.
—Necesito aire —le susurré a Layla, que estaba sentada a mi lado, impecable en su abaya de alta costura.
—Ve —dijo ella sin mover los labios—. Yo vigilo al chacal.
Me levanté.
Me deslicé hacia las puertas laterales del salón de baile del Armani Hotel.
Salí a los jardines de la terraza.
El ruido de los aplausos quedó atrás, amortiguado por el cristal grueso.
Fuera, la noche era húmeda y calurosa.
Caminé hasta el borde de la balaustrada.
Abajo, las fuentes danzantes del Dubai Mall empezaron su espectáculo. Chorros de agua disparados al cielo al ritmo de Andrea Bocelli.
Era hermoso. Y era triste.
Cerré los ojos, intentando respirar. Intentando recordar por qué estaba haciendo esto.
—Deja de huir, Cat.
La voz estaba tan cerca qu