POV: Zara
El aire en la planta veintidós del Dubai Media City no olía a curry rancio ni a humedad.
Olía a ozono, a café de especialidad y a éxito.
Zara Okonkwo-Silva caminó por el pasillo de cristal de su nueva oficina.
Sus zapatillas Converse desgastadas habían sido reemplazadas por unas botas de combate de diseño. Su sudadera de Star Wars había dado paso a una chaqueta estructurada de neopreno negro.
Se detuvo frente a la placa de titanio en la entrada.
Z-SEC GLOBAL. Ciberseguridad & Inteligencia Defensiva.
No era un sueño. Era metal sólido.
—Señora Silva —dijo su asistente, un chico joven con gafas que la miraba con reverencia—. El contrato con el Banco de Singapur está listo para su firma digital.
—Gracias, Kevin.
Zara entró en su despacho.
Tres meses atrás, hackeaba Wi-Fi prestado para sobrevivir.
Hoy, los bancos que antes la habrían rechazado por "riesgo crediticio" le pagaban millones para que encontrara sus agujeros de seguridad.
Se sentó en su silla ergonómica.
Miró la pantal