POV: Layla
El auditorio de la Ópera de Dubái estaba lleno.
Pero esta vez, no había mesas vacías ni silencios incómodos. Había murmullos de expectación. Había artistas, críticos, filántropos y jóvenes diseñadores que miraban el escenario con admiración.
Layla Amara Al-Qasimi estaba de pie tras el telón.
Llevaba un vestido de terciopelo azul noche, diseñado por un joven talento emiratí al que ella había becado. No llevaba las joyas de la corona familiar. Llevaba unos pendientes de plata hechos a