POV: Catalina
El haz de luz de la linterna de Khalid barrió la oscuridad a centímetros de mi cara.
Me tapé la boca con ambas manos, conteniendo el grito.
Estaba agazapada detrás del servidor, con el pasaporte falso clavándose en mis costillas y el corazón golpeando como un martillo neumático.
—Sal, Catalina —repitió. Su voz rebotó en las paredes de acero—. Sé que estás ahí.
Dio un paso más.
Estaba a punto de rodear el servidor. A punto de encontrarme.
Y entonces...
Un sonido penetrante rompió e