POV: Zara
El punto verde en la pantalla de Zara parpadeó una vez.
Dos veces.
Y desapareció.
Zara Okonkwo-Silva dejó de respirar.
Tecleó frenéticamente el comando de reconexión.
BUSCANDO SEÑAL GPS...
ERROR. DISPOSITIVO NO ENCONTRADO.
—¡Mierda! —gritó Zara, golpeando la mesa con el puño cerrado.
El sonido sobresaltó a todos en la suite del Hotel Benedetti.
Dante, que estaba caminando de un lado a otro como un león enjaulado, con el labio partido y las costillas vendadas bajo la camisa, se detuvo en seco.
—¿Qué pasa? —preguntó. Su voz era un gruñido.
—La he perdido —dijo Zara, con la cara pálida iluminada por los monitores—. La señal del rastreador de Cat se ha apagado.
—¿Qué significa eso? —preguntó Vivienne, poniéndose de pie.
—Significa que Khalid la ha llevado a una zona muerta. O le ha quitado el dispositivo. O la ha metido en un búnker.
Dante se lanzó hacia la puerta.
—Voy a matarlo.
—¡Espera! —gritó Sera, interceptándolo—. No sabes dónde está.
—¡Está en la isla! —rugió Dante—. ¡Me