POV: Layla
La pantalla del portátil brillaba con una luz blanca, aséptica, en la penumbra de la suite del hotel.
Layla Amara Al-Qasimi tenía el dedo índice suspendido sobre la tecla Enter.
Frente a ella, un archivo PDF titulado: EVIDENCIA_QASIMI_FINAL.
Dentro de ese archivo estaba la muerte social de su apellido.
Estaba el contrato firmado por su padre para lavar dinero negro. Estaban los registros de la Fundación Benéfica usada como tapadera. Estaba la prueba de que su familia, uno de los pilares de la sociedad emiratí, estaba podrida hasta la médula.
—Si hago esto —susurró Layla—, no habrá vuelta atrás.
Zara, sentada en su estación de combate al otro lado de la mesa, levantó la vista.
—No tienes que hacerlo tú, Layla. Puedo enviarlo anónimamente. Puedo encriptarlo para que parezca una filtración interna del banco.
Layla negó con la cabeza.
—Si es anónimo, mi padre dirá que es falso. Dirá que es un ataque de enemigos extranjeros. —Layla acarició la madera de la mesa—. Necesitan saber