62. El peligro sintiendose tan cercano
—Hazte un lado. No escucharé esas estupideces —Altagracia pierde la paciencia con esas acusaciones. Hundes sus uñas largas en el volante antes de volver a gritar—. No tengo nada qué ver con lo que le acaba de pasar a Gerardo.
—Pero sí mucho con la acusación de algo que no cometió—Fernando sigue insistiendo con un rostro enojado que nunca antes había visto—. Gerardo acusado y luego un intento de asesinato donde siempre estás tú presente.
Altagracia vuelve a ver el auto a la distancia, alejándose