63. Algo por lo cual luchar
—¿Está muerto? ¿Ese desgraciado murió? —bajo el sol del mediodía Ignacio camina de un lado al otro, con la mano en la cintura mientras lanza la primera jerga de maldiciones a Luciano.
—El hombre que mandamos a averiguar a la clínica llegó ésta mañana, patrón. Dijo que el tipo sobrevivió a la bala.
Con los ojos abiertos, Ignacio presta atención a las palabras de Luciano como ganas de asesinar. Una catástrofe. Un plan fracasado. Su deseo hecho pedazos.
—Vivo —repite Ignacio, echándose a reír cíni