58. Soledad está convencida de su encanto
—Quedan formalmente unidos legalmente —el abogado cierra la carpeta justo luego de firmar—. Un placer, señor Montesinos.
Rafael se coloca de pie, totalmente indiferente a las palabras. La única persona sonriente en la oficia es Soledad, de piernas cruzadas, y ojos completamente distinguibles en la satisfacción.
Rafael estrecha la mano del abogado y Soledad también. Luis despide al abogado y lo acompaña por petición de Rafael.
Matías está comiendo una pequeña paleta de helado, siendo Guadalupe y