30. Un símbolo de unión que sólo fue falso
—No está a la venta. Yo fui quien cuidó éste lugar cuando Altagracia se olvidó de ella. Así que ni usted no tiene razones ni motivos para quedarse aquí, ni siquiera para comprar Villalmar, y se acabó —Juan Carlo ha adoptado una actitud muy diferente a la que vio aquel día que lo encontró. Así que ésta es su verdadera cara. Está arraigado en no escuchar ni siquiera al licenciado Torres—, pueden tomar sus cosas y marcharse.
—Sí. Puede qué Mariana, la madre de mis nietas, te haya adoptado como un