Perspectiva de Ella
Las lágrimas empezaron a caer antes de que pudiera contenerlas.
No pensé que fuera a afectarme tanto un vestido estúpido. Pero se suponía que esta iba a ser mi primera cita de verdad… aunque fuera falsa.
Maldita sea. Tenía veintidós años y jamás había tenido una cita normal. Y el hecho de que por fin hubiera reunido el valor para planear algo así, solo para que Gabriel lo arruinara con su supuesto “accidente” —que claramente ni siquiera había sido un accidente— lo hacía todav